Ocio y Naturaleza

La Senda de los pescadores

En un bosque de ribera de extraordinaria biodiversidad, la senda te introduce, a lo largo de 7,3 km. en uno de los montes de pino resinero más extensos e importantes del país. La comarca de Tierra de Pinares se extiende por la llanura arenosa de origen sedimentario al sur del Duero y los páramos calcáreos. Sobre las cuencas de los ríos, Duratón, Cega, Pirón, Voltoya, Eresma y Adaja se salpican las manchas boscosas que en algunos lugares alcanzan grandes extensiones. El Cega se encaja en el barranco de hasta 60 m. de profundidad en medio de la llanura arenosa. La Senda de los Pescadores recorre parte de la ribera del Cega en medio de una de las mayores formaciones continuas del pinar. El pinus pinaster aparece como especie dominante en la comarca de la tierra de pinares segoviana con una de las más extensas superficies de esta especie de todo el país. En un territorio de unas condiciones de temperaturas extremas y lluvias escasas con gran sequía estival, entre el bosque aparecen como oasis numerosas lagunas, navazos y riberas, que sirven de refugio a diversas especies de plantas dependientes del agua del subsuelo. Estas zonas siempre vinculadas al agua, también acogen una variada fauna que amparándose en la gran superficie arbolada encuentran aquí un extraordinario hábitat. Aquí, el río Cega en su discurrir desde el Sistema Central hasta el río Duero, al seguir las líneas de debilidad geotectónica, se encaja en barrancos con una profundidad de 20 a 60 m. y una anchura máxima de 300 m. Sobre las paredes de estos barrancos se instala un bosque de galería de extraordinaria diversidad y abundancia con características muy distintas según el grado de humedad del suelo y el soleamiento.

El biotopo de la senda avanza serpenteando por la ladera sombría, aquí el suelo está tapizado por una alfombra continua de vegetación; es la hiedra, siempre verde, que en algunos puntos trepa a los árboles y los envuelve. También veremos otras muchas especies de plantas adaptadas a estas condiciones de humedad y sombra, las zarzas son las primeras en ocupar los claros con la caída de los árboles, y los helechos, llegarán a tapar la senda al alcanzar casi nuestra altura, así que tendremos precaución con las ortigas que son muy abundantes en el camino. La senda discurre por la ladera en sombra, la más frondosa. Arriba en el pinar las numerosas zonas húmedas y pequeñas lagunas, permiten que esta ladera que mira al norte permanezca todo el año húmeda, (se podría decir que la pared gotea en algunos lugares) y aporta un caudal apreciable al río principalmente en el verano. La solana es más seca y más escarpada los cortados de arenisca en algunos puntos totalmente verticales son menos frondosos pero no menos interesantes y espectaculares, los manantiales afloran en lugares puntuales y forman fuentes y arroyuelos.

La Senda de los Pescadores empieza su recorrido junto a la AUTOVIA A-601, tomando la salida nº 57. Se accede al río Cega por debajo del puente de la autovia, y en el antiguo puente de la vieja carretera podemos aparcar y empezar la senda andando junto al Cega.

Todo el recorrido está señalizado, y en los diferentes tramos se puede volver por el pinar al punto inicial.

 

El parque de la Huerta del Duque de Cuéllar

Situado en la parte trasera del castillo de la villa en unos terrenos que ocupan más de ocho hectáreas, es desde hace unos meses propiedad de la villa de Cuéllar, tras la cesión realizada por el actual duque de Alburquerque, Ioanes Osorio y Bertrán de Lis al municipio. Cada año la Huerta del Duque es usada y disfrutada por cientos de cuellaranos, especialmente en las calurosas noches de verano, donde se encuentra un lugar para refrescarse.

Además en este lugar el Ayuntamiento organiza actividades deportivas, la Feria Medieval Mudéjar desde hace varios años o diversas actividades culturales, como la noche de San Juan, así como pruebas deportivas. El parque de la Huerta del Duque en la actualidad es uno de los escenarios utilizados normalmente por el municipio y no sólo como lugar de estancia, paseo o recreo.

 

Campo de golf “Villa de Cuéllar”

Muy cerca del municipio, en torno a dos kilómetros en dirección a Cantalejo, se encuentra “la Vega” una extensa pradera, antigua zona de pastos, donde en la actualidad se encuentra el campo de golf “Villa de Cuéllar”, en una extensión de 25 hectáreas. Allí, junto a El Espadañal, al lado de pinares, choperas y del Humedal y delimitado por el arroyo Cerquilla, se pueden recorren sus nueve hoyos de doble salida, en el que es considerado uno de los mejores campos de Castilla y León. Las instalaciones son municipales y está gestionado por el Club de Golf Villa de Cuéllar, desde marzo de 1997 que comenzó su andadura.

Datos Técnicos
  • Campo de 9 hoyos con doble salida
  • Barras Amarillas: Valor Campo: 69.8 Valor Slope: 119 Par: 72
  • Barras Rojas: Valor Campo: 73.0 Valor Slope: 119 Par: 72
  • Club de Golf Villa de Cuéllar
  • Ctra Cantalejo, Km. 3’5 – Cuéllar
  • Teléfono: 921 14 21 58
  • www.golfcuellar.es

 

El Espadañal

Es una gran extensión de agua donde podremos encontrar la más variada fauna de la comarca y donde se dan cita numerosas especies de aves migratorias y anfibios, también cangrejos y pequeños peces que remontan el Cerquilla. Merece la pena destacar la presencia de una de las rapaces más hermosas, el aguilucho pálido y de ocasionales cigüeñas negras, anasteras, cormoranes, ánsares…

Para llegar a El Espadañal, situado en el Prado Vega, a unos 6 km de Cuéllar, es preciso tomar la carretera CL-112 en dirección a Cantalejo, desviándose por el acceso al polígono industrial “Prado Vega” y al Campo de golf.

Los límites de la zona estudiada son los siguientes: al norte, el arroyo Pradillos incluyendo las repoblaciones de chopos de sus orillas; al este, el cauce artificial entubado que se utilizó para trasvasar agua del río Cega al arroyo Cerquilla; al sur, el camino que une la Vega con Dehesa Mayor por el borde de las dunas y los pinares y al oeste, el dique pequeño que retiene la salida natural del agua y permite parcialmente su encharcamiento. El Espadañal forma parte del Prado Vega y como tal es de suponer que las leyes que regulaban su uso serían comunes para los dos espacios. Las Ordenanzas del año 1499 de la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar tienen algunas Leyes que regulaban el aprovechamiento de estos espacios a finales de la Edad Media. Las zonas pantanosas han sido tradicionalmente consideradas como lugares inhóspitos relacionados con enfermedades. Prueba de ello es el notable descenso de estas áreas durante los últimos cincuenta años: El humedal de El Espadañal, que llego a tener una extensión de 150 hectáreas, fue desecado en los años 60 por el Instituto Nacional de Colonización. Para llevar a cabo este proceso se realizaron dos actuaciones. La eficacia de las actuaciones fue total, en un año El Espadañal paso de ser una zona húmeda a convertirse en un secarral, con la consiguiente desaparición de la fauna y la flora asociada a los espacios húmedos.

El Espadañal se localiza al norte de la “Tierra de Pinares”, a medio camino entre las sierras del Sistema Central y la Cuenca del Duero. El humedal de El Espadañal, que llegó a tener una extensión de 150 hectáreas, fue desecado a principios de los años sesenta desviando las aguas del arroyo Pradillos mediante un cauce artificial y canalizando las aguas de lluvia y de los manantiales. Los humedales son ecosistemas frágiles, amenazados y con un alto valor de conservación naturalístico y cultural.