El Palacio de Riofrío

El Palacio de Riofrío

La construcción del Palacio de Riofrio, se debe a la iniciativa de Isabel de Farnesio, segunda esposa de Felipe V, quien reinando ya su hijastro, Fernando VI, temiendo quedar privada del Palacio y Jardines de La Granja, el 19 de junio de 1751 compró al Marqués de Paredes la dehesa y coto redondo de Riofrio, donde a partir del siguiente año hizo construir el Palacio del mismo nombre, allí existente y que, en la actualidad forma parte del Patrimonio Nacional.

En 1759, tras la muerte de Fernando VI, fue llamada a ejercer la regencia y su proyecto de hacer en Riofrío un "sitio real" semejante al de La Granja, es relegado. A pesar de sus grandes dimensiones, el Palacio de Riofrío, se convierte en un pabellón de caza.

Salvo la breve estancia de Alfonso XII, en el verano de 1878, que elige este sobrio lugar para pasar el duelo por la muerte de su esposa María Mercedes, no ha sido utilizado sino como lugar de estancia durante algunas jornadas de caza.

Se construyó según proyecto de Virgilio Rabaglio en 1752 y de la decoración exterior se encargo Pedro Sexmini, lo que convierte a este monumento en un centro de claras connotaciones italianas.

A diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los Palacios Españoles, el de Riofrío, es austero, sobrio, alejado de las formas del Barroco. Algunos eruditos opinan que semeja la sencillez de la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Sin embargo en su interior nos encontramos con uno de los ejemplos más importantes de la arquitectura barroca de toda España, su escalera principal, que se compone a su vez de dos escaleras que arrancan de un vestíbulo en trayectorias opuestas, ofreciendo un precioso espectáculo.

El Palacio de Riofrío alberga en la actualidad un Museo de Caza. De tener que existir un museo dedicado a esta ancestral actividad, éste será probablemente el lugar apropiado para ello, debido a la gran afición de Isabel de Farnesio, impulsora de la construcción del palacio y de su hijo el infante Don Luis y la cantidad de fauna venatoria que contiene el bosque que lo circunda.

Es un completo repaso a todo el proceso histórico de la caza, desde los tiempos primitivos hasta los modernos, y presenta multitud de animales fruto de una perfecta labor taxidermista.

Su decoración artística es desbordante: pinturas de los grandes maestros, como Velázquez, Rubens, Giusseppe Bonito, Toribio Alvarez ; tapicerías del siglo XVIII de la Real Fábrica de Santa Bárbara; esculturas, mobiliario y armas antiguas de incalculable valor histórico. www.patrimonionacional.es - Tel. 921 48 01 42.

Para conocer el entorno desde punto de vista natural y paisajístico, el visitante tiene la posibilidad de visitar los centros de recepción de visitantes de CENEAM y el Centro de Visitantes Valle de Valsaín-Boca del Asno donde además, podrá disponer de múltiple información acerca de rutas que se pueden realizar por los Montes de Valsaín.