Villacastín

El municipio de Villacastín está situado al suroeste de la provincia de Segovia, formando límite con la provincia de Ávila, con un censo en la actualidad de 1.700 habitantes.

Emplazado en una hondonada con una superficie de 109,800 km2. Su altitud rondando los 1.100 m sobre el nivel del mar, lo que la convierten en una de las villas más altas de Castilla y León, sirviendo de separación a dos configuraciones muy distintas: el suelo rocoso, útil para los pastos, y la tierra profunda para cultivos. Estas especiales condiciones de la orografía forman el binomio: ganadería-agricultura, de donde toma su matiz propio Villacastín. El municipio está regado, entre otros, por los ríos: Cardeña, Alameda y Santa Cecilia y por los arroyos del Lavadero de la Aceña y San Bartolomé. El origen de su población aún no ha sido definido, pero como lugar de paso en dirección noroeste, una vez franqueada la Sierra de Guadarrama, es de suponer que sería poblado desde una remota antigüedad. Discurre no lejos del pueblo una calzada romana por lo que algunos han atribuido al lugar descendencia romana, al decir que, en uno de los pasos con sus legiones, un general llamado Castín levantó una villa de recreo, que fue el principio de otras edificaciones.

Otros dan la versión de “Villa de Castillos” fijándose en los cuatro castillos que figuran en el escudo de la localidad, castillos de los que hoy en día no quedan vestigios. La Matilla, Navalpino, Amaniel, Quejibar, La Fresneda entre otros, son nombres que poblados en otros tiempos y hoy parajes, han ido conformando el actual Villacastín. En la Baja y Alta Edad Media el núcleo urbano se desarrolla, en función de su privilegiada situación geográfica, como enclave de cruce de caminos y añadas y la expansión de las industrias inherentes a la explotación ganadera. Este período culmina a finales del s. XVI en que comienza una época de descenso en cuanto al número de sus habitantes. Corrían los tiempos en el reinado de Felipe IV, se ve al Monarca en apuros económicos y para poder sustentar los gastos de la Corona, y al objeto de promover los necesarios fondos a las arcas reales se pone en práctica el vender el vasallaje. Usando de dicho privilegio, el 2 de septiembre de 1626 se otorga escritura para eximir y apartar a Villacastín de la jurisdicción de Segovia, haciéndose Villa de por sí.

Formando el nuevo padrón y tras múltiples trámites burocráticos, el Rey ratifica el título de Villa en documento fechado el 26 de marzo de 1627, según obra en el escudo de la Villa. A partir de esta fecha, Villacastín inicia una andadura cargada de buena voluntad hacia el futuro, pasando “de Aldea a Villa exenta y organizada”.

Con el transcurso del tiempo, Villacastín se ha consolidado como enclave de cruces de caminos y ello ha permitido que en la actualidad, el sector de servicios y las industrias de transformación de sus productos naturales, desde el aprovechamiento de granito hasta productos cárnicos, que complementan la ganadería y una floreciente red de servicios de hostelería hayan ido en aumento. Las posibilidades turísticas de Villacastín están reflejadas no sólo en los aspectos cinegéticos y gastronómicos, sino en la simpatía y capacidad de acogida de sus vecinos respecto a los visitantes, en sus monumentos artísticos y en suma, en un ambiente que hace que el visitante se sienta perfectamente integrado, aunque sea por unas horas, en esa alegría y paz que emana del pueblo castellano.

 

Qué Ver

Casa del Ayuntamiento

Situada en la Plaza Mayor, se asienta esta edificación sobre trece arcos de altura desigual, a causa del declive del suelo. Desde 1575 estos arcos de medio punto, sustentan la Casa Consistorial formando en ese lado de la plaza unos soportales de singular belleza. En la parte superior, se ven cuatro escudos de la Villa.

 

Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles

Las obras del convento se iniciaron en 1621 bajo el auspicio de Juan de Pedraza y de los Condes de Molina Herrera. Su construcción tardó ocho años, siendo ocupado por monjas franciscanas clarisas desde el 4 de diciembre de 1632 hasta nuestros días. La iglesia de este convento está presidida por un retablo renacentista que contiene un lienzo de Santa Clara y San Francisco.

 

Iglesia Parroquial

Dos ilustres figuras del s. XVI aparecen tradicionalmente asociadas a la construcción del templo: Rodrigo Gil de Hontañón, para dar forma, tanto a las naves como a las cúpulas, y Fray Antón de Villacastín, natural de estas tierras y hombre de confianza de Felipe II, para dar un cierto toque herreriano en la apariencia exterior. La obra es de estilo herreriano en su exterior y gótico en su interior.

Cuenta con tres naves separadas por esbeltas y seguras columnas que soportan bóvedas nervadas. Posee buenos retablos renacentistas y notables obras pictóricas. El retablo principal fue trazado por el jesuita Andrés Ruiz en 1589. Parece un tríptico no muy abierto y consta de cuatro órdenes, con columnas estriadas. En el centro de las naves laterales de la “Catedral de la Sierra”, como la llamaba a la iglesia de Villacastín el Marqués de Lozoya, se encuentran los retablos dedicados al Cristo de la Cruz a Cuestas y el Sagrado Corazón de Jesús. Los dos últimos retablos de la nave a derecha e izquierda son respectivamente: el de Ntra. Sra. del Carmen, y el altar de San Francisco. El púlpito es del s. XVI. El templo fue declarado Monumento Nacional el 8 de julio de 1944.

 

Ermita de Nuestra Señora del Carrascal

La devoción de los pueblos gira entorno a dos patronazgos: en Villacastín se reparten los dos focos de influencia San Sebastián, mártir y la Virgen del Carrascal. La ermita de Ntra. Sra. del Carrascal se eleva en una ladera coronada por un gran roquedal. Lugar aún agreste al que conduce un camino flanqueado de árboles. Presenta forma de botella: un cuerpo cuadrado a la cabecera, otro en forma de cápsula espacial y un largo rectángulo. Varias transformaciones fueron modernizando la faz de la ermita. Es fiesta grande el “Día de la Ascensión” en el mes de mayo.

 

Ermita de la Caridad

La ermita de la Virgen de la Caridad se terminó en el año 1751 en el solar de una casa y herrén vendido en el año 1749 por la capellanía de Juan Pérez de Córdoba. En el dintel vemos grabado “Capilla de Ntra. Sra. de la Caridad. Año 1751” contiene un retablo policromado al estilo barroco.

 

Ermita del Santo Cristo del Valle

La denominación antigua fue ermita del Corpus Christi. Ermita consagrada al Divino Crucificado. No consta los altares que tenía, pero en el mayor figuraba un crucifijo. Por él y por el lugar, vino a llamarse ermita del Santo Cristo del Valle, quizá en el s. XVII.

 

Ermita de la Santa Vera Cruz

Ermita consagrada también al Divino Crucificado. Ocupa la capilla mayor la cabecera de la nave principal y rematan las otras naves con los altares de San Juan y Ntra. Sra. Parece que nunca hubo sacristía, pero sí porche, del que aún quedan seis ménsulas incrustadas en la pared. Los contrafuertes y el campanil son casi de nuestros días. A unos doce metros delante del hastial existe una cruz de piedra, como si fuese de viacrucis.

 

Ermita de los Esclavos

Se encarga de la obra Diego Hernández. Es un edificio rectangular con una sacristía a la cabecera y un portal a los pies. Consta de un retablo barroco, que lleva el lienzo entre las puertas de la sacristía.

 

Monumento a la Cigüeña

Villacastín es el único municipio en España que dedicó un monumento a ese simpático y popular animal que es la cigüeña. Situada en la fachada de la iglesia de San Sebastián que da vista a la carretera general, se encuentra esa construcción homenaje a la cigüeña forjado en hierro y descansando el ave en un monolito de granito con base cuadrangular.

 

Fiestas

  • Fiestas patronales - 20 de enero
  • San Sebastián Mártir, patrón de Villacastín.
  • Santa Águeda - 5 de febrero
  • Fiesta para todas las mujeres casadas.
  • Fiestas mayores - Última semana de agosto
  • Encierros matinales y nocturnos con suelta de vaquillas desde la Plaza Mayor hasta la plaza de los Caños, encierro a caballo, tirada al plato, desfile de carrozas creadas por las peñas, ofrenda floral a la Virgen del Carrascal...
  • Ascensión de Nuestra Señora del Carrascal

 

Mes de mayo

Por la mañana, misa, subasta y refresco, a cargo de las mayordomas que ese año sirvan a la Virgen. Por la tarde, procesión con la imagen de la patrona, a la que se acompaña bailando la tradicional jota castellana, seguida de subasta de los banzos, refresco y remate de la subasta iniciada por la mañana.

Feria - Exposición de ganado y productos artesanales - Mes de mayo Festival folclórico “Villa de Villacastín” Mes de julio

 

Gastronomía

Los platos típicos son la sopa castellana, judiones de La Granja, diversos guisos de caza, la caldereta de cordero, junto a las auténticas exquisiteces de las cartas de cualquier restaurante, por supuesto los asados (cordero, cochinillo o tostón), sin olvidar los chorizos, morcillas y demás embutidos que en la provincia tienen fama.

 

Folclore

Las danzas e interpretaciones son el folclore popular, jotas segovianas y nostálgicos cantos al son que marque la dulzaina y el tamboril, con los clásicos trajes segovianos.

 

 

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