esenfr

Otros lugares de atracción

Otros lugares de atracción

A continuación te mostramos una ruta por algunos de los rioncones segovianos que merece la pena visitar.

 

Villacastín

En la zona Oeste de Segovia nos encontramos Villacastín, pueblo con numerosas casas blasonadas y una impresionante iglesia herreriana, con un interior no menos sorprendente. Por estos alrededores se encuentra El Espinar, que en su parroquia de San Eutropio conserva un meritorio retablo; es localidad abrazada por extensos pinares y de tradición ganadera. Muy cerca se ubica Martín Muñoz de las Posadas, que destaca por su conjunto renacentista, con un aristocrático Palacio del Cardenal Espinosa y un templo parroquial con detalles muy valiosos, entre ellos destaca, un "Calvario" de El Greco que, como detalle anecdótico, durante años estuvo custodiado en el cuartel de la Guardia Civil ante el temor de que se repitieran intentos de robo de la pintura.

 

Santa María Real de Nieva

Santa María la Real de Nieva, Villa fundada por Catalina de Lancaster, presume de su magnífico monasterio dominico fundado para rendir culto a la imagen de la Virgen de la Soterraña, encontrada por un pastor en terrenos donde se construyó el convento, que dispone de uno de los mejores claustros españoles, con una colección de artísticos capiteles en cuyas imágenes se pueden estudiar oficios y costumbres de la Edad Media. Desde aquí se puede pasar a Carbonero el Mayor, donde destaca la iglesia de San Juan Bautista por el maravilloso retablo que ocupa el altar mayor. También hay un edificio civil interesante, el isabelino Palacio del Sello, y en las inmediaciones del pueblo, la ermita de la Virgen del Bustar, de considerables proporciones y estilo eminentemente popular.

Para terminar el recorrido por la geografía segoviana -donde quedan, se insiste, otros numerosos y valiosos modelos de arquitectura religiosa y civil- enfilamos camino hacia Fuentepelayo, donde encontramos la parroquia de Santa María la Mayor, que en sus estilos arquitectónicos incluye el románico, como más antiguo, con partes posteriores del mudéjar y del gótico; en su interior guarda algunas muy interesantes obras de arte. La otra iglesia parroquial, la de El Salvador, proviene también de un conjunto de estilos diversos. En la Plaza Mayor y su entorno hay edificios que recuerdan un pasado muy lejano en el que esta zona del lugar era habitada por las familias más ricas.

 

Cantalejo

Nos acercamos seguidamente a Cantalejo, localidad que ostenta, junto a la capital de la provincia, el título de ciudad, otorgamiento real de 1626. Como construcciones religiosas destacadas tiene la iglesia de San Andrés, neoclásica del XVI y a tres kilómetros de la población, una ermita románica que fue asiento de los Caballeros del Temple. Es una ciudad eminentemente industrial de la que hay que destacar dos singularidades: su fama se extendió por toda España por los excelentes trillos que allí se fabricaban para utilizar en las eras y como consecuencia del trasiego de cantalejanos por todo el país para vender ganado y sus magníficos trillos, nació también una jerga denominada gacería, que estos vendedores utilizaban para comunicarse entre sí sin dar opción al contertulio a entender muy bien lo que se decían.

 

Fuentidueña

Nos desplazamos desde la ciudad cantalejana hasta Fuentidueña, que fue poderoso enclave en un pasado histórico como sede de un condado y cabecera de una de las comunidades de Villa y Tierra. El conjunto de la población es muy atractivo y sobre ella destacan, en un cerro, los pocos restos de lo que fuera castillo; también quedan algunas muestras de la muralla y una puerta bastante bien conservada para acceso al caserío, en el que se incrusta la iglesia románica de San Miguel. Fuentidueña sigue sintiendo el dolor de la pérdida del magnífico ábside que tenía la iglesia de San Martín, hoy en ruinas, que fue llevado, en la década de los cincuenta, al Museo de Nueva York.

 

Sacramenia

Terminamos este recorrido en la cercana localidad de Sacramenia, poseedora de varios templos entre los que destaca el románico de San Miguel; a escasa distancia del casco urbano, en el llamado Coto de San Bernardo, se conservan la iglesia y algunos otros elementos de lo que fue monasterio cisterciense de Santa María la Real, hoy de propiedad privada.

 


Otros puntos con patrimonio

Como no sólo el patrimonio monumental debe ser considerado, de cara a nuestros visitantes, he aquí que también en la provincia se cuenta con otros lugares que ofrecen atractivos determinados. Es el caso, por ejemplo, de la localidad de Prádena, en cuyo término municipal se enclava la Cueva de Los Enebralejos, un interesante conjunto con bellas estalactitas y estalagmitas. También en Paradinas y en Aguilafuente se conservan valiosas muestras de mosaicos romanos; es asimismo muy interesante la necrópolis visigoda de Duratón, y existe otra muy cerca de la capital, en Madrona.

 


El esgrafiado

Dentro del patrimonio monumental segoviano merece ser destacada una particularidad que -aunque no sea exclusiva de la provincia- principalmente se cultiva en Segovia, aunque también hay relevantes muestras en algunos de nuestros pueblos. Se trata del llamado esgrafiado, antiquísima ornamentación de fachadas mediante un revoco especial, que suele tener muy larga duración y que asimismo admite multitud de formas y figuras decorativas. Su larga permanencia se debe a las condiciones hidráulicas de la cal segoviana, junto a las bajas temperaturas que aquí suelen darse durante la época invernal, que conservan perfectamente este trabajo artesanal que en las fachadas realizan obreros especializados. En los últimos años parece haberse olvidado un tanto este tipo de decoración de fachadas, que suele sustituirse por la pintura.