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El Refugio de Rapaces, en las hoces del Riaza, fue uno de los primeros espacios protegidos en Castilla y León

El Refugio de Rapaces, en las hoces del Riaza, fue uno de los primeros espacios protegidos en Castilla y León

Los censos de nidos con éxito comenzaron con el Refugio, en 1975 (realizados por Fidel José Fernández); y los censos colectivos de otoño en 1983 (desde entonces, más de 800 naturalistas, de toda España y de otros países, han participado, de forma por completo desinteresada, y otras muchas personas y entidades también han colaborado generosamente).

resentamos aquí un breve avance provisional de los resultados provisionales del último, organizado como siempre por el Fondo para el Refugio y coordinado por el naturalista ribereño Juan José Molina Pérez (agente forestal en La Rioja, y Vicepresidente del Fondo), realizado un año más a pesar de las dificultades meteorológicas, que contó con la participación de unos 80 ornitólogos (cuatro vinieron expresamente desde Italia, y los restantes de cinco comunidades autónomas y ocho provincias de España -Barcelona, Burgos, La Rioja, Madrid, Santander, Segovia, Soria y Valladolid-).

La terminación y revisión detallada de todos los informes parciales llevará centenares de horas, como todos los años. Insistimos en que los datos previos que aquí aparecen son provisionales y pueden ser modificados en el informe final. El área estudiada abarca zonas de Segovia, Burgos y Soria.

En principio, se censaron al menos 1.446-1.472 buitres leonados, cifra provisional algo superior a los 1.368-1.434 del año precedente, y la más alta para los censos de otoño.

Se visitaron los cinco comederos de buitres del nordeste segoviano. Se vieron al menos 14 especies de aves rapaces, desde el cárabo o el mochuelo hasta el esmerejón, el azor,  los aguiluchos lagunero y pálido, y los milanos reales (con sus dormideros y agrupaciones); siendo de especial interés la información obtenida sobre el buitre negro y el búho real, que merece un examen detallado y está previsto aparezca en el Informe final.

Se vieron como mínimo 17 especies de aves acuáticas, la mayoría en el embalse de Linares; desde garcetas grandes hasta ánades rabudos, pasando por la gaviota sombría o la focha, el rascón en el río Riaza,  y una cigüeña en Milagros.

Y celebramos las noticias del martín pescador, en el Refugio.

La cobertura es tan completa, que casi todas las especies de aves presentes en la zona, en esta época, son registradas cada año. Entre los paseriformes, han destacado en esta ocasión algunos tan interesantes como pinzones reales y acentores alpinos, reyezuelos listados y gorrión molinero, un estornino negro de color blanco (fotografiado, junto a estorninos “normales”, por Xavier Parra Cuenca, experto biólogo de Barcelona), estorninos pintos, grandes agrupaciones de cuervos, etc.

Entre los mamíferos, se han visto desde jabalíes y corzos hasta zorros y murciélagos, sin olvidar la liebre y el conejo, y con la sorpresa de una ardilla en el cañón principal (conocemos no más de ocho registros de ardilla en el Refugio, en 45 años, aunque las hay en zonas cercanas). Además, se han encontrado rastros de tejón, gineta, ratón de campo…

De los anfibios, destacaremos las citas del sapillo pintojo (fotografiado).

Agradecemos la colaboración del Ayuntamiento de Montejo de la Vega y de la Asociación Cultural “Nuevo Horizonte” de Villaverde de Montejo, que ceden amablemente sus locales, y en el caso de Villaverde también proporcionaron micrófonos para la reunión del sábado; durante la cual, Jesús Lázaro de Diego, Presidente de la Fundación Alondra Ricotí, informó sobre sus realizaciones y las amenazas que se ciernen sobre esta especie en su último reducto burgalés del páramo de Corcos.

En la misma reunión, se presentaron un nuevo libro de Antonio Ruiz Heredia, y las dos últimas circulares y otras publicaciones del Fondo; también, dos nuevas Hojas Informativas sobre el Refugio, números 50 y 51, de Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo, con casi mil páginas entre ambas; que constituyen, según la revista “Quercus”, “la crónica naturalista más longeva y exhaustiva dedicada a un espacio natural de la que tengamos noticias”.

También están disponibles en Naturalicante (Internet), con acceso libre y gratuito, gracias al trabajo altruista del informático Raúl González Rodríguez; y en un pequeño USB que contiene más de diez mil páginas de libros y publicaciones sobre el Refugio, preparado desinteresadamente por Manuel de Andrés Moreno.

El domingo, después de la Asamblea General del Fondo para el Refugio, tuvo lugar la comida, preparada por Ángel Encinas y Toñi de la Cruz, de Montejo de la Vega. En los dos actos, en el Ayuntamiento, el artista Xenxo Sánchez Sánchez, con su padre Julián Sánchez Pablos, ambos de ARBA (Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono), presentó esculturas suyas de un buitre leonado y un águila imperial, traídas para la ocasión, que fueron muy celebradas por los asistentes.

Hubo una colecta para pagar la reposición de la placa “A Daniel Magnenat y a todos los naturalistas que han investigado y protegido, con nobleza y generosidad, la vida silvestre de este Refugio.” El Fondo agradece las 45 aportaciones (incluyendo algunas de personas de Montejo, Valdevacas y Maderuelo), que suman de momento 537 euros, cifra superior a la prevista y que casi ha cubierto (están anunciadas varias aportaciones más) los 608 euros que costó la nueva placa.

Agradecemos también el extraordinario trabajo de coordinación realizado altruistamente, durante meses, por el agente forestal Juan José Molina; así como el trabajo y esfuerzo callados, y a menudo considerables, de todos los participantes y colaboradores.

El Fondo valora especialmente la participación en el censo y la generosa ayuda de los guardas de los dos Refugios, Jesús Hernando Iglesias (de WWF España) y Juan Francisco Martín Calleja (de la Confederación Hidrográfica del Duero), así como los permisos y facilidades de estas dos entidades para la realización del trabajo y el uso de sus instalaciones. Agradecemos asimismo la participación en el censo y la ayuda de David Muñoz González, de la Casa del Parque.

En la Asamblea General del Fondo también se respaldó nuevamente la continuidad de la patrulla del SEPRONA en Ayllón, que realiza una labor muy importante en la comarca.

Con respecto a otros acuerdos adoptados por unanimidad en la Asamblea General del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza, agradecemos la amable colaboración y la buena voluntad de D. Rafael Marina García, Director-Conservador del Parque Natural, y de D. Pedro Ejarque Lobo, Jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Segovia, de la Junta de Castilla y León, para el estudio y la conservación de estos parajes extraordinarios, y la armonía entre todos los que buscamos el mismo objetivo.

La larga e increíble historia de la conservación y el seguimiento naturalista de estas tierras ha inspirado proyectos de investigación o conservación dentro y fuera de España (podríamos poner muchos ejemplos, desde el censo otoñal del buitre leonado en Bulgaria o en Andalucía o en Madrid, hasta el primer censo nacional del aguilucho lagunero, o la reintroducción del buitre en Alicante), y deseamos que lo siga haciendo.