El Real Aserrío Mecánico y su Máquina de Vapor (Valsaín)

La zona de Valsaín es rica en madera, por lo que los oficios de la madera han destacado entre otros.

En Valsaín, el pino silvestre alcanza portes majestuosos, llegando los pinos maduros a los 30 metros de altura. Su madera tiene unas características superiores a las de otros pinos de la misma especie que crecen en otras partes de la Península: sus anillos de crecimiento están más juntos, aumentando su densidad y mejorando sus características mecánicas.

 

El Uso del Monte de Valsaín. El Libro Verde

De la propiedad de los Montes de Valsaín nos informa el Regidor de Segovia Francisco Arias de Verastegui en el conocido como "Libro Verde": COSTUMBRES DE SEGOVIA y sus preeminencias y jurisdicción fechado en 1611. En el apartado De los Regidores. Del Oficio y preeminencias escribe "El Monte de Valsaín tan famoso por su grandeza y muchas calidades, es de esta Ciudad y Linajes..." y comenta que "es de común parecer que ya era de la Ciudad antes de la toma de Madrid por los capitanes segovianos Don Fernán García de la Torre y Don Día Sanz de Quesada en tiempos del rey Alfonso VI". 

Desde la Edad Media se conoce la calidad de su madera y es en el citado Libro Verde donde se recogen los usos y formas que se seguían en el aprovechamiento del Monte. Muchos fueron los reyes castellanos que eligieron emplear este prestigioso material y cursaron cartas de petición a la ciudad de Segovia. Hay madera de Valsaín en los monasterios de El Parral de Segovia, de Santa María la Real de Nieva, de La Mejorada de Olmedo, o de San Lorenzo de El Escorial. En la ciudad de Segovia se usó en la construcción de la Casa de Moneda (no sólo formando parte del edificio, sino también en los canales del sistema.

 

Del Hacha a la Máquina de Vapor

La explotación del Pinar de Valsaín se realizó primeramente de forma manual. El hacha y las grandes sierras de aire han perdurado, sobre todo en momentos difíciles, llegando a convivir con la mecanización.

El diccionario de Pascual Madoz (1845-1850) recoge lo que podría ser el primer intento de mecanización en la explotación del pinar: "A 1/4 de leg. S. Se empezó el 13 de junio de 1825 y concluyó el año 29, una máquina de serrar maderas, que consiste en una rueda hidráulica que da movimiento a otras dos más pequeñas, y hacen andar a la vez 13 sierras: se trabajó en ellas cuando el real patrimonio tuvo por su cuenta las cortas de madera, pero en el año de 1833 cesó esta elaboración y se halla cerrada.” De este primer aserradero mecanizado se puede contemplar hoy, a la salida del pueblo en dirección al Puerto de Navacerrada, el caz que conducía el agua para su funcionamiento hasta la finca donde estaba emplazado y que aún conserva el significativo nombre de Máquina Vieja.

En 1872 se creó la Comisión para el Servicio del Pinar de Valsaín, integrada por Joaquín María de Castellarnau, Rafael Breñosa y Roque León del Rivero, con el objetivo de realizar la tan esperada ordenación del monte. En 1874 el entonces Inspector General de Montes, Roque de León Rivero, después de viajar por España y otros países europeos, redactó una memoria que constituyó el origen del proyecto del Real Aserrío Mecánico de los Montes de Valsaín, que se concretó en la instalación de un aserradero muy avanzado para la época que hizo posible la intensificación de la explotación del pinar, iniciándose la actividad en 1884.

 

El Real Aserrío

Es un ejemplo de equilibrio entre la racionalidad funcional y el gusto estético.

Tiene un desarrollo muy sencillo, presentando en planta forma de U: un módulo central rectangular de aproximadamente 63 x 14,5 metros, al que se le han adosado en cada uno de sus extremos, y haciendo escuadra con él, otros de 8,5 x 20 metros. Los tres rectángulos coinciden en una misma alineación en el paramento posterior. La fachada principal del edificio está orientada a poniente.

En el módulo del extremo Norte está emplazada la máquina de vapor. En el módulo central, y por este orden, se encuentran la sala de calderas, el comedor, la sala de aserrío propiamente dicha (donde se situaban las máquinas herramientas), la sala de afilado de sierras y la sala de forja.

En el módulo del extremo Sur estaban situadas las oficinas en la planta baja y la vivienda del director en la planta alta.

Constructivamente, la gran nave central es un espacio diáfano de una altura libre de 4,8 metros, con cubierta a dos aguas y aleros a nivel, que vierten a las fachadas principal y posterior (Oeste y Este). La cubierta está realizada en madera, con la clásica disposición de correas, pares, tablazón y pizarra que descansa sobre cerchas de madera de pino, elaboradas a mano, que se apoyan en dobles ménsulas de madera que trasmiten las cargas a los pilares de ladrillo. En la parte superior, el cerramiento entre pilares está formado por cristaleras, lo que permite una buena iluminación natural y en la zona inferior un cierre metálico de persiana enrollable hace posible, una vez plegado, el paso total por el hueco. En el sótano se encuentran el eje de transmisión del movimiento que partiendo de la máquina de vapor recorre toda la sala; la cinta transportadora y elevadora que recogía el aserrín y las virutas y las conducía hasta las calderas; y las bancadas y cimientos de las máquinas herramientas de la sala superior.

 

La Máquina de Vapor

Para dar movimiento a todo el conjunto de máquinas herramientas se optó por un sistema de vapor, formado por las calderas, que producían la energía calorífica necesaria y la máquina de vapor, que trasformaba esa energía en movimiento (energía cinética). Las dos impresionantes calderas, de fabricación inglesa, son de tipo tubulares, inexplotables (aún trabajando a 10 atmósferas de presión) y preparadas para todo tipo de combustible, incluso los residuos de las tareas de aserrado. Nunca funcionaron a la vez, estando siempre una preparada para suplir a su gemela en caso de avería una vez encendidas, en una hora y cuarto aproximadamente estaban listas para desarrollar su máxima potencia.

La chimenea de evacuación de los humos procedentes de la combustión de las calderas está situada, exenta del edificio, en el lado Norte de la fachada posterior. De fábrica de ladrillo macizo tiene una altura aproximada de 25 metros y está comunicada con las calderas por un conducto subterráneo. El abastecimiento de agua para las calderas se realizaba por medio de dos depósitos a distinta altura. El superior, elevado unos 18 metros sobre el nivel del piso de la nave de aserrío, estaba ubicado en el pinar y excavado en la roca, y tenía una capacidad de 800 metros cúbicos. El inferior se encontraba situado junto a la chimenea.

Este segundo depósito estaba provisto de un flotador que, por medio de un sistema de poleas, avisaba en la sala de máquinas de la falta de agua para abastecer las calderas. En estos casos había que parar la máquina. La causa principal de la falta de agua en el depósito inferior era el frío que en ocasiones helaba las conducciones. El agua de los depósitos podía ser utilizada en la red de bocas contra incendios del complejo.

La gran máquina de vapor procedente de la fábrica Van Der Kerchove de Gante (Bélgica) es un modelo con un cilindro horizontal de doble efecto, con cursor Corliss y condensador, capaz de desarrollar una potencia de 90 C.V.

El émbolo, por un sistema de biela-manivela, mueve un gran volante de inercia de 4,9 metros de diámetro y éste, a su vez, con una gran correa transmisora da movimiento al largo eje, de 80 milímetros de diámetro, que recorre toda la nave de trabajo. Otras poleas conectadas a este eje movían finalmente las sierras.

En 1964 Patrimonio Nacional trasladó su actividad al nuevo aserradero que se construyó en el mismo recinto, junto al antiguo.

Si quieres más información puedes descargar el folleto y el mapa de artesanos de la provincia.

 

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