La mujer fantasma es una comedia delirante y excesiva. Una sátira inmoral sobre la moral. Un repaso a la función de la ficción. Un retorno a la infancia, al primer amor, al momento en el que todo era posible. Tan posible como el teatro.
Es un viaje a finales de los años setenta y a una vida intensa y melancólica de cuatro mujeres. De cuatro profesoras hasta la pizarra de cuidar a padres e hijos. Hasta la pizarra de desengaños amorosos. De alumnos desafiantes. Hasta que lo extraordinario irrumpe en lo cotidiano. Hasta que, sobre el texto de Mariano Tenconi sobrevuela el fantasma de Shakespeare y sus fantasmas... y aparece la mujer fantasma; la puerta de entrada a otro mundo. El del pasado, el de la memoria.
El teatro se convierte en sesión de espiritismo. En un artefacto de recuerdos. Fantasmas, espectros, muertos que hablan. Así está escrita la Historia y así está escrito el teatro. El único capaz de responder a la pregunta «¿qué es ser un espíritu?»