Eugenia Manzanera conoce bien el camino hacia el Teatro Juan Bravo; el de los adultos y de los más pequeños. Ha retahilado y contado historias de todo tipo sobre nuestro escenario, así que sabe bien lo que es que el tiempo corra y se detenga sobre nuestras tablas. A veces de trimestre en trimestre y otras de año en año. ¡Ay qué lío! esto del tiempo... ¡qué lío! No para, se pierde, a veces nos falta y a veces nos sobra. De los tiempos de Maricastaña al mal tiempo buena cara.
Ella sabe que en el teatro se puede jugar con el tiempo, dominarlo... y hacerse preguntas que a veces no tienen respuesta: ¿Qué fue antes? ¿el huevo o la gallina? Lo que seguro sabe bien es que le encanta pasar tiempo en un teatro y, sobre todo, compartir tiempo con el público. ¡Ay qué lío!, tiempo al tiempo para descubrir que esto es un juego divertido, distinto, filosófico, de andar por casa. Un puro ejercicio teatral donde caben, desde los títeres hasta el musical. Un espectáculo cómico, absurdo, loco, cabaretero, payaso, titiritero, sonoro y visual en el que objetos y personajes se enredan buscando la distancia dividida por la velocidad... ¿o no?