Grajera

Grajera

Con una población cercana a las 250 habitantes, Grajera es uno de los pueblos de inferior media de edad de Castilla y León, ya que la mayoría de los vecinos son jóvenes.

La historia de Grajera corre paralela a la que sigue la comarca de la que forma parte. Grajera tiene su origen en la ocupación por parte de los repobladores cristianos de éstas tierras que se encontraban bajo dominio musulmán. La corriente principal de repobladores en Grajera pudo venir de la zona Burgalesa, donde se encuentra un despoblado con el mismo nombre, en el término de Villandiego en Burgos. Por lo que los repobladores pudieron traer el nombre de allí.

En documentos conservados que datan del año 1.247,se menciona el nombre de Grajera y se sabe que en su entorno existió un despoblado, conocido como Terradillos, que fue absorbido por Grajera. Así mismo, esta documentación atestigua la existencia entonces de una población bastante numerosa, “de 70 almas”, comparándola con las otras poblaciones cercanas. Este aumento de la población se debía sobre todo a una economía basada en las actividades agropecuarias, en concreto de la agricultura, destacando el cultivo del trigo y centeno.

Además de este desarrollo económico, hubo otra causa que tal vez influyó en el aumento de la población; y es que Grajera, a diferencia de otras aldeas, puede que no exigiera tributos para asentarse en su territorio y no reclamase tampoco impuestos, lo que contribuyó a esta expansión demográfica.

Hoy la actividad principal del pueblo es el turismo y los servicios y en menor medida el sector agrícola-ganadero y la construcción.

 

Iglesia San Vitorés

Dentro de nuestro entorno cabe destacar la Iglesia de San Vitores, Situada en un lateral de la población, aislada y con buenas perspectivas visuales tanto hacia el templo como desde él hacia el paisaje dominante.

La llegada, desde una calle en ángulo, va descubriendo los volúmenes limpios y funcionales del edificio. Se trata de una construcción barroco-clasicista de finales del siglo XVIII, de gran serenidad compositiva a partir del módulo cuadrado y las proporciones 1:1, 1:2 y 1:3.

Tiene planta de cruz latina, una sola nave de dos tramos con cubierta de bóveda de medio cañón con yeserías geométricas y arcos fajones sobre pilastras cajeadas y entablamento sencillo, crucero marcado en planta y capilla mayor, todas las piezas compuestas a partir de cuadrados regulares. En el interior se privilegia la focalidad hacia el presbiterio, repitiendo rítmicamente los espacios en continuidad. El ábside y los brazos del crucero son rectos al exterior y al interior tienen planta de exedracubiertos con casquetes esféricos. El crucero se cubre con bóveda de aristas de ocho cascos sobre pechinas. Encima, en todo el edificio, cubierta de cerchas de madera sencillas techadas con barro y tejas y cargando directamente sobre los arcos.

La torre, de sillería, presenta dos cuerpos, es de época anterior, y se sitúa en planta cuadrada del mismo tamaño que los tramos del templo en el ángulo dejado libre entre la cabecera y el brazo norte del crucero y en su planta baja tiene baptisterio con acceso desde la cabecera. El cuerpo inferior es ciego y llega casi a la altura de la cornisa de la iglesia. El superior muestra dos troneras para campanas en cada uno de sus cuatro frentes con la sencilla decoración de una imposta plana a la altura de los salmeres recorriendo los muros. Se corona con tejado a cuatro aguas rematado por cruz de hierro. El acceso se verifica por medio de una escalera de madera. Junto a la iglesia se alza el rollo jurisdiccional. Estas construcciones comenzaron a realizarse a finales del siglo XIV. Representan la jurisdicción de un lugar sobre su propio territorio y junto a él se impartía justicia. A partir del siglo XV, empezaron a ejecutarse también las penas y se castigaba a maleantes y delincuentes ante la mirada de los vecinos. De ahí que también reciben comúnmente el nombre de Picota. A las afueras del pueblo, junto al cementerio se encuentra la ermita de San Roque.

 

Fiestas patronales

Las fiestas patronales son los días 25, 26 y 27 de Agosto en honor a nuestro Santo San Vitores, cuya festividad es el día 26 día en que se celebra una misa en su honor donde se realiza una procesión muy bonita que va precedida de caballos y los vecinos bailan al santo al son de las dulzainas durante todo el recorrido. Para terminar se rematan los palos y los dulces que los vecinos del pueblo hacen con todo su cariño para cedérselas al santo.

Durante esos días la gente puede disfrutar de infinidad de actividades como son los tradicionales concursos de disfraces, de bolos y de chito y lo más característico, nuestro “Paseo Rodante” que consiste en dar un paseo por las calles del pueblo con bicicletas o cualquier cosa que tenga ruedas y no lleve ningún tipo de motor, aquí la originalidad de los participantes es lo más característico y al finalizar la actividad se sortea una bicicleta. También se puede disfrutar de una paella popular, veladas con orquestas e infinidad de actividades para todos los públicos.

También se sigue celebrando la fiesta de Santa Águeda el día 5 de Febrero donde las mujeres toman el mando de la localidad, celebran la misa en honor a la Santa, vestidas con trajes regionales y pasando un buen día todas juntas.