Samboal

Samboal

Samboal es un municipio formado por los núcleos de población que pertenecen a la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar: Narros, enclavado en la comarca del "Carracillo" y Samboal situado en "Tierra de Pinares".

 

Entorno:

 

El pinar:

dos tipos de pino integran esta inmensa masa forestal: el pino piñonero o albar (pinus pinea) y el pino resinero o negral (pinus pinaster). El primero es el menos abundante y abastece de piñón a las empresas recolectoras de la comarca. El segundo es el más numeroso y se ha venido utilizando para la extracción de resina que se transforma en la industria local (obtención de aguarrás y colofonia) . El pinar es el lugar de numerosas especies animales: liebres, ardillas, lirones, tejones, jabalíes, conejos... y también, todo tipo de rapaces (ratoneros, milanos, halcones, calzadas, azores, cernícalos...), de córvidos (urracas, cuervos, grajos, rabilargos) y de otras aves: torcaces, tórtolas, abubillas, picapinos, carboneros, herrerillos, trepadores, alcaudones,cárabos, autillos... Entre la fauna hoy desaparecida hemos de mencionar a los lobos y venados como moradores de los espesos bosques.

 

La ribera:

La vegetación está constituida por distintas variedades de chopos y de álamos, pero también de frutales, fresnos y multitud de arbustos. Aunque es en las laderas de los ríos, entre el nivel de los álamos y de los pinos, en donde la variedad vegetal es más abigarrada y sorprendente con variedades caducifolias que aprovechan la abundancia de agua que, en forma de manantiales, fluyen desde el pinar a los ríos. Las márgenes de los ríos son el lugar de los zorros, jabalíes,conejos, pero también de las ánades, garzas, petirrojos, mirlos, lavanderas, ruiseñores, martines pescadores, jilgueros, carracas, abejarucos, pitorreales, oropéndolas... que dan a estos espacios un sonido y un colorido singulares.

 

Ruta de Senderismo en Samboal:

Se inicia tomando el camino de Fuente el Olmo que sale de Samboal en el extremo norte del paso de la carretera SG-342. En cuanto superamos las naves tomamos el camino de la izquierda. Justo antes de llegar al camposanto, al lado de una pequeña laguna cogemos la rodada de la derecha. Nos dirigimos a la linde del pinar sobre la que sobresalen las copas de unos chopos. Giramos por el camino de nuestra izquierda y al llegar a una bifurcación seguimos entre los pinos por el camino de la derecha. Dejamos a nuestra izquierda otro ramal del camino que viene del cementerio y un gran pino piñonero a nuestra derecha .

Llegamos al puente sobre el río Pirón y antes de cruzarle nos encontramos con un gran pino piñonero en la margen derecha de la carretera a Fuente el Olmo, este pino centenario es representativo de la identidad gráfica de este municipio. Cruzamos el puente abandonando el asfalto por el camino que sale junto a la valla del área recreativa. Avanzamos hasta una nueva bifurcación y de las dos rodadas más marcadas cogemos la de la izquierda. Pasamos junto a una vieja peguera, mientras que escasas hileras de pinos nos separan de la vega del Pirón. En un cruce de varias rodadas seguimos de frente. Sin salir del pinar y sin perder de vista la ribera del río, llegamos a otra bifurcación y tomamos a la izquierda.

Un requiebro del camino nos acerca a los sauces y chopos de la ribera y sin alejarnos de ellos llegamos al puente de hierro. Lo cruzamos extremando la precaución y al termino del quita miedos cogemos el camino que va hacia Samboal paralelo a la carretera. Continuamos por el hasta que cruza la carretera llevándonos hasta el pueblo en el que entramos desde el sur.

 

Fiestas:

 

Núcleo de Samboal:

  • San Baudilio, se celebra el 20 de mayo.
  • Virgen del Carmen, se celebra el 16 de julio.

 

Núcleo de Narros:

  • La Purísima, se celebra el 8 de diciembre.
  • San Marcos, se celebra el 25 de abril.

 

Iglesia Parroquial de Samboal

La iglesia parroquial de Samboal, junto con San Andrés de Cuéllar, el máximo exponente de la arquitectura de ladrillo de Segovia. La belleza de su interior, en que los arcos fajones generan un ritmo como de arco voltaico y el tratamiento de las capillas interiores no tiene parangón. Es en estas capillas donde se percibe, de manera absoluta, el grado de belleza conseguido por un material tan humilde como el ladrillo y se presienten las posibilidades que esta arquitectura hubiera tenido de no haberse colapsado con el gótico.

La iglesia es de una sola nave muy corta, con una extraordinaria cabecera terminada en ábside semicircular. La nave obedece en líneas generales, a una reconstrucción barroca, pero en su día fue más larga, como puede desprenderse de los restos de la pared visibles aun en los jardines que hay en la fachada occidental.

Es posible que en un principio, se proyectara una iglesia de tres naves, pues de lo contrario no tiene sentido las portadas abiertas en la pared occidental de las capillas del crucero. Otra hipótesis sería la existencia de dos atrios a los lados norte y sur, que aunque infrecuentes en el románico segoviano, en cuyo extremo oriental se abrirían las mencionadas capillas.

Una vez atravesada la actual portada aparece la nave, ancha y cubierta por una bóveda de medio cañón. La nave es muy despejada, pero la mirada se siente atraída por la presencia de los arcos fajones de la cabecera que se prolongan en los laterales ciegos que recorren los muros.

Se inicia esta parte por un arco de triple rosca y medio punto, volteado igual que el resto sobre impostas de nacela, que prolongan a lo lago de muros y ábside y sirve de arranque a las bóvedas. En aquel y orto fajón, de idéntica configuración, se extiende un tramo rectangular, en cuyos lados se abren capillas cuadradas que originan un crucero a las que se ingresa por portadas de seis roscas de ladrillo. Son de planta casi cuadrada, cubiertas por bóvedas de arista.

Sigue al tramo recto del crucero otro subdividido a su vez en dos por un fajón doblado. Los muros se refuerzan a su vez con arquerías ciegas. Se inicia la curvatura del ábside con un arco de triple rosca.

Al exterior la cabecera se ordena con ábside según modelos cuellaranos. Dos pisos de arcos ciegos en el tramo recto y tres en la curvatura, que generan un polígono de once lados. Los del tramo recto se separan mediante alfices e impostas a sardinel. Toda la cabecera descansa sobre un zócalo de mampostería e espejo, que a su vez lo hace sobre una fuerte cimentación de calicanto.

Sobre la capilla del lado sur se levanta un cuerpo por el que se accedía por una puerta, hoy al exterior colgada de una pared, y sobre la del lado norte la torre, de calicanto en la parte baja y de ladrillo en la alta.

Los cuatro frentes del campanario muestran dos ventanas en el primer piso, otras dos en el segundo piso a ejes y delimitadas por el alfiz y cuatro en el tercero también con el alfiz. Separa el primer cuerpo del segundo una banda de ladrillo en esquinillas y este del tercero un friso de ladrillos a sardinel.

Texto extraído de la publicación de JOSÉ ANTONIO RUIZ HERNANDO titulada LA ARQUITECTURA DEL LADRILLO EN LA PROVINCIA DE SEGOVIA SIGLOS XII Y XIII

 

Monasterio San Boal de Caciello de Pinar

Situado en la Provincia de Segovia, no distante de Cuéllar, este priorato es tal vez el más importante que durante siglos estuvo gobernado por los monjes de san Isidro de Dueñas. Según los autores benedictinos su origen se remonta a gran antigüedad. Es uno de tantos monasterios que florecieron antes de caer España en poder de los musulmanes, los cuales lo arrasaron y no volvió a recobrar nueva vida hasta que el territorio fue de nuevo reconquistado por los cristianos:

“El monasterio de San Baudulo es el que ahora llamamos de San Boal del Pinar, el cual es muy antiguo, y no se sabe el principio de su fundación”. P. Yepes, Crónica de la Orden de San Benito, o. c., tomo IV, fol. 206 v.

El cronista Argáiz concreta más los términos y lo hace anterior a la invasión agarena:

“También tengo por Monasterio de tiempo de los Godos y que acabó por ahora, el de San Boal del Pinar, porque no se saben sus principios. Está junto a la villa de Cuéllar.” Argáiz: Soledad Laureada, Madrid, 1.675, tomo I, fol. 305, v., col. 2.

Existe también un relato que relaciona a Samboal con una batalla que los cristianos ganaron a los musulmanes por el mando de la plaza de Medina del Campo. El historiador Ossorio señala que según documentación recogida en el mismo monasterio de San Boal, por el año 736 cuatro caudillos de Medina del Campo, fueron los encargados de liberar aquel lugar, concluyendo las escaramuzas el día 20 de Mayo con una rotunda victoria sobre los agarenos. Es por lo que los vecinos de medina del Campo decidieron ir en procesión hasta San Boal, monasterio de advocación a San Baudilio, que se celebra el 20 de Mayo

 

San Baudilio:

Mártir de fe cristiana que sufrió martirio en la ciudad de Nimes en tiempos de Juliano el Apóstata. Después que hubo distribuido entre los pobres el patrimonio que había heredado de sus padres; Euberto, su maestro, el Obispo de Orleans, le concedió el subdiaconado, encargándole el cuidado de catecúmenos. Movido de ardiente celo cristiano, se presentó en una fiesta en que los paganos sacrificaban en Nimes y allí predicó la religión de Cristo e hizo una exhortación a la recepción del bautismo. Con una agresión brutal, se le derribó y cortó la cabeza de un hachazo. Los cristianos lo enterraron en fuera de la ciudad. Desde la antigüedad recibió veneración generalizada de los fieles.

Su fiesta es el veinte de Mayo.

 

Fundación de San Boal

El documento fundacional, otorgado por Don Pedro Ansúrez en 1.112 pone su jurisdicción en manos de los monjes de San Isidro de Dueñas. De él entresacamos las principales cláusulas:

“Yo, el Conde Pedro Ansúrez, junto con mi mujer la Condesa Doña Eilo, por temor a las llamas del infierno, por el horror del juicio y por amor de Dios, damos a Dios y a la Iglesia del Bienaventurado Pedro de Cluny y a la Iglesia de San Isidoro Mártir, la cual iglesia esta situada junto al castillo llamado de Dueñas, entre los ríos Pisuerga y Carrión: el Monasterio de San Baudilio de Carracielo con sus heredades, con sus términos y con sus pertenencias, pinares ... etc., rogándoles que no hachen en olvido el rogar por nosotros. Pone la pena de diez mil áureos”. Ms. 720 de la B. N. De Madrid, doc. Nº. 31.

Está hecha la escritura de donación en la era 1.150, año del Señor 1.112, reinando en España Doña Urraca, hija de Alfonso VI; y firma D. Bernardo, Arzobispo de Toledo, Pedro, Obispo de Palencia, y los Condes D. Pedro Ansúrez y su mujer Doña Eilo, condes de Monzón, además de gran número de personajes de los más influyentes de Castilla.

 

Iglesia parroquial:

En el núcleo de Narros de Cuéllar se encuentra la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Concepción de la que destaca el campanario en espadaña. Al norte del pueblo se encuentra en un altozano ermita románica mudéjar de San Marcos que cuenta con un impresionante artesonado de madera y una interesante portada mudéjar de ladrillo, formada por un arco de triple rosca que remata en un friso de esquinillas en su parte superior.

 

Ermita de San Marcos:

Fue construida entre los siglos XII y XIII, y su fábrica corresponde al denominado románico mudéjar tan característico en la Tierra de Pinares. De su construcción original conserva dos portadas de ladrillo, así como un magnifico artesonado mudéjar.

Se trata de una edificación de reducidas dimensiones, de una sola nave, cabecera plana y dos portadas abocinadas. El artesonado se localiza en la cabecera del templo, y consiste en una cubierta de par y nudillo con trompas planas, decorada con motivos geométricos.

 

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